Queridos maestros, os habéis parado a pensar el esfuerzo que suponen los deberes para los niños con TDAH y para sus familias?

Muchos de vosotros sois padres, seguro, no os parece excesiva la carga de deberes que llevan nuestros hijos en primaria? La OMS ya se ha pronunciado en contra de tantos deberes, algo habrá de verdad en ello…

Imaginaros unos padres que trabajan, que por suerte pueden salir antes para recoger a sus hijos del colegio, que les gusta achucharles cuando salen, llevarles la merienda, preguntarles cómo le ha ido el día…hasta ahí todo bien. Pero que en el fondo están temiendo el momento en que llegan a casa y decirles a sus hijos que tienen que hacer deberes. La tensión se masca antes de entrar por la puerta.

Si han tenido extraescolares llegarán a casa como pronto a las 18.30h y nada de juegos, NO HAY TIEMPO para nimiedades como jugar en la calle, con sus hermanos o con sus juguetes de casa. Deberes, baño y cena.

El niño está cansando, lógico, no quiere hacer deberes, y la respuesta a su frustración es gritar que NO quiere hacerlos. Los padres también están cansados, vienen de trabajar, tienen más hijos que atender, hay que hacer cenas, preparar las cosas del día siguiente…y TAMBIÉN acaban gritando.

Si a esta situación que puede ser normal le añades un niño con TDAH los gritos son continuos, la frustración es mucho mayor y la necesidad de atención es implacable.

Cuando un padre me dice “uy! sí, a mí hijo también le cuesta mucho hacer deberes“, pienso: NO, no es lo mismo, a mí no me cuesta mucho “me cuesta la vida” y no sólo que empiece, si no que empiece, que continúe, que consiga concentrarse y que logre terminarlos. No, no es lo mismo.

Cada niño es un mundo, unos harán los deberes más rápido y a otros les costará más, pero un niño con TDAH es un universo entero. Y, sin embargo, los deberes son iguales para todos.

Y NO, NO ES LO MISMO:

Cuando hay un niño con TDAH el esfuerzo de las familias es mucho más agotador.

No es lo mismo decirle a tu hijo que tiene que dejarse la mochila preparada, que un niño con TDAH que tienes que enseñarle a hacerse la mochila cada día, quedarte con él hasta que la hace y revisársela para acabar cambiándola muchas veces.

No es lo mismo insistir en que haga los deberes, que tener que sentarte a su lado cada día para conseguir que los haga después de mucho esfuerzo.

No es lo mismo decirle a tu hijo que tiene que estudiar, que sentarte con él para estudiar cada tema, conseguir aprenderlo para enseñárselo, estructurarlo en su memoria, y repasarlo durante varios días hasta que él se lo sabe y tú lo recitas de memoria.

No es lo mismo insistir para que tus hijos hagan las cosas, que tener que motivarlos, emocionarlos y buscar sistemas de recompensas para conseguir que hagan lo que deben hacer.

No es lo mismo echar un ojo a ver cómo van las cosas, que acudir cada dos minutos para que no se despiste, mientras tus otros hijos se matan en el salón porque también quieren su trocito de atención.

No es lo mismo que tu hijo tarde media hora en hacer sus deberes, que un niño con TDAH que se ha pasado esa media hora mirando la chincheta de la pared.

No es lo mismo que le tengas que repetir a tu hijo que se ponga a hacer deberes, que un niño con TDAH que te grita desesperado porque NO quiere hacer deberes y no sabe controlar su frustración porque es consciente que “no puede dejar de despistarse”.

No es lo mismo que tu pareja proteste cuando llegas a casa porque tiene que decirle al niño continuamente que haga deberes, que los padres de un niño con TDAH que viven una situación de estrés continua que muchas veces desemboca en graves problemas que rompen la convivencia.

Esa misma frustración se repite el fin de semana, cuando los niños deberían descansar y tienes que “obligarle” a hacer deberes para poder salir a dar un paseo y cuando acaba solo tienes ganas de “mandarlo todo a pasear”, pero no de salir a pasear en familia.

En serio, es necesario? De verdad eso mejora su aprendizaje…

Los niños deberían tener tiempo de jugar y llegar al colegio con ganas de aprender, no saturados de tantos deberes.

Comunidad Educativa: los deberes son una labor agotadora para los niños y para los padres, mucho más para las familias de niños con TDAH, solo os pedimos paciencia, comprensión, colaboración y un poquito de moderación.

Gracias.